viernes, 20 de noviembre de 2015

Calabazos, Jicaras, Guacales y Sinido (Tecomate) entre los Pech Parte X


Capitulo VI: Calabazos,  Jícaras,  Guacales, y Sinido

 

 

 

 


 

Foto : Wi kre o Barco con punta Foto de David Flores

 

 

De Calabazos grandes—Hay dos clases con punta y redondas, sin punta. Si se corta por arriba, se hacen cumbos o si se corta en la mitad, se hacen barcos, que son como un guacal grande, que se llama “wi kre” en Pech. Estos calabazos no crecen en un árbol, sino por guías por el suelo.

 

 

 


 

Foto  : Wi sa o Jicaro Foto de Wendy Griffin

 

Jícaros son largas y delgadas y crecen en un árbol.—jícaras/bikas—En Pech wí sa. Se cortaban por arriba y estos eran los vasos de jícaros. También se utilizan para hacer las maracas que se utilizaban en ceremonias Pech (kamachá).  Además, los Maya Chortís y los Pech cortan el jícaro de arriba hacia abajo para que salgan largas las dos mitades. Estas se llaman cuchara, y sirven para servir sopa de frijoles.  

 

Los Morros son redondos, y pequeños y crecen en un árbol. Si se corta por arriba, también wi sa en pech,  se hacen vasos y si se corta por la mitad se hace guacales pequeños (wi aye).  Son más pequeños que  los  guacales (wi). Doña Juana hace maracas de morros también, pero son para venta a turistas. No eran las maracas ceremoniales Pech.  Los Ladinos y los Mayas de Guatemala también hacen maracas de morros.

 


 

Foto  : Wi – Guacal Foto de David Flores

 

 

Hay otro jícaro más grande de lo cual se hace guacales (wi), cortandolo en mitad. Con este se hace los guacales para tomar muñía , otía, tomar sopa, etc.  Este es el guacal indicado para hacer pascón. También se puede cortarlo solamente arriba, para hacer cumbos (wi kru en Pech) para jalar agua. Se necesita una astilla de guacal y un olote de maíz seco para alisar la alfarería Pech.  Este costumbre también se ha notado en México. Los Maya Chortis modernos utilizan la astilla de guacal, pero no el olote para su alfarería  moderna.  Estos jícaros grandes son los que utilizan los Garifunas para hacer sus maracas de música popular y ceremonial y para hacer guacales (rida).

 

Al Tecomate que es doble y crece en el suelo por una guía, los Pech dicen sinido en español y  Curun stistih´ en Pech. Los Pech, los Ladinos, los Maya-Chortis y los Lencas le metía una cabuya de fibra natural por la cintura del tecomate, y servía para llevar agua cuando iban a sus milpas. El papa de Doña Juana a veces hizo el mecatillo para jalarlo de capulín, majao, o chulmeco trenzado. Era posible taparlo con un olote.

 

 

 


 

Foto : Tecomate o Sin Ido de Doña Juana Foto de Wendy Griffin

 

 

Entre los Pech ellos utilizan varios tamaños de recipientes hechos de plantas.  El mas grande se dice barco en español y  wi kre en Pech.  Cortado arriba como cumbo, puede agarra 2 litros, según el tamaño. Estos calabazos son sembrados. Crecen como los camotes por guias. 

 

Cuando los Pech guardaban sus frijoles después de cosecharlos, los metían en estos cumbos  grandes. No había sacos.  Cuando eran sazones los calabazos, se cosechaban. Después de cosechar el calabazo se hace un agujero.  Se limpia adentro con un palito.  Se dejar secar las tripas durante 2 semanas.  Se pudre todito, y después de esto, lo lava en el río. Doña Juana  recuerda que en su casa había 4 o 5 de estos  con frijoles.  Su abuela donde sembraba la yuca, allí también sembraba su cumbo.  Jalar agua también era con cumbo.

 

Los Pech también hacen un pascón del guacal mediano (wi) del árbol.  Se buscar un clavo o un cuchillo bien puntado.  Se va torneando y poco a poco se hace los agujeritos.

 

 


 

 

Foto: Wi aye o guacalito de moro  Foto de Wendy Griffin

 

 

 

El guacal (wi aye—guacal pequeño) que se hace del morro que es redonda. Cuando está sazón se corta.   Se raja con sierra de mano.  Se cocina el guacal con agua hervida. Se raspa con un cuchillo.  Se hace bien blanquita.  Doña Juana dijo que su abuelita no acostumbraba el plato.  Comían la comida en un guacal grande que en Pech es “wí”. 

 

Para los jícaros es casi igual excepto se corta la parte arriba del jícaro  que es mas alongada y menos ancho que el morro.  Cuando tomábamos agua, usábamos jícaro “wi sa”, dijo Doña Juana.  Con jícaro, Doña Juana dijo, tomábamos café. El palo de jícara y el palo del morro eran cultivados entre los Pech. Doña Juana dijo que su abuela sembraba las dos clases de árboles. Después de limpiar los guacales y jícaros, Doña Juana riega las semillas, y crecen los árboles en su patio.  Los Ladinos de Honduras y los Negros de habla inglesa de Belice hacen una bebida, una horchata con las semillas de guacal, etc, pero los Pech solamente las siembran.  Una mujer Maya-Chorti dijo que ellos solamente las botan, que  Dios siembra el guacal, el jícaro, y el morro.  

 

Estos árboles tienen un secreto entre los Pech.  Hay que barrer debajo de los árboles de morro y jícaro cuando se les caen las flores. Estas flores son como el ombligo del jícaro, y hay que dejarlo limpio, dice Doña Paulina, la mama de Don Hernán. Si no barre debajo de su jícaro o morro, no produce frutas.

 

El papá de Doña Juana también sembró el sinido.  Se sembraban en febrero y en junio ya estaban sazones.  Crece por guías como el camote. Cuando su papá iba a trabajar en el monte, el iba a llevar agua  en este. Lo ponía un mecate de majao en medio y se llenaba de agua y el iba para su milpa.  Pero ahora los Pech han perdido la semilla del sinido y les han perdido la semilla del calabazo, pero todavía tienen el guacal, el morro, y el jícaro.  Los Maya-Chortis dicen que sus abuelos, sus padres, se acostumbraban sembrar el tecomate (sinido) y el calabazo, y ellos tienen sembrado, pero hay un gusano que corta los bejucos, y después de este año, tal vez ya no van a tenerlos.  Una Lenca de la zona de Yamaraquilla, Intibucá,  Doña Natividad, también dijo que los Lencas se acostumbraban sembrar estos, pero están escaseándose.

 

Ya que no era posible encontrar barcos (wi kre) y tecomates o sinidos en la zona Pech, el barco y tecomate en la foto y en el Museo de San Pedro Sula son de una comunidad Ladina del Departamento de Ocotepeque, donados por el Lic. Adalid Martínez.  Hay  otros ejemplos en el Museo de San Pedro cerca de la casa de bahareque.

 

El uso de los jícaros era la primera introducción de la autora a la cultura Pech. Fui a Vallecito para estudiar cuales eran los sonidos del idioma Pech para ayudarles tener un abecedario.  Comencé con la hija del cacique, Verónica. Yo le pregunté ¿Como se dice plato?  Ella pensó y me dijo una palabra de muchas silabas que significaba “algo que se utiliza para servir comida”.  Entonces yo pregunté por la palabra “vaso”.  Otra vez una palabra de muchas silabas que significaba algo que se utiliza para servir agua. Pregunté por los cubiertos. Ella se alegró un poquito.  Ella me dijo, Yo sé cuchara en Pech, se dice “espun”  o sea la misma palabra que en inglés (spoon).  Nos miramos unos minutos, ella y los tres hijos y yo con un cuaderno, y finalmente ella me dijo “Lo que tenemos en Pech es la palabra “wí”. Con este comíamos y  con este bebíamos. “Wi” dijo Verónica.

 

En Honduras se ha encontrado evidencia del uso de guacales, jícaros y tecomates desde tiempos pre-colombinos.  Por ejemplo hay vasijas de barro en forma de sinido o sea los tecomates de Las Cuevas de Cuyamel afuera de Trujillo de 1,000 A.C. entonces estas artesanías son de mucha antigüedad entre los Pech. Las jícaras son tan importantes que existe una leyenda de Jicaro y Cacao (Flores y Griffin, 1991), que tal vez son las madres de estas plantas.

 

Wi y wi aye-Los Guacales de guacal y Morro

 

Se corta el jícaro cuando está sazón. Se corta en mitad con segueta. Antes de cocinarlo, se quita las tripitas.  Se limpia bien adentro con una cuchara. Cuando el agua está caliente, se meten los guacales.  Se quita la conchita verde después de cocinarlo con un cuchillo filudo.

 

 

Es el mismo proceso para hacer los vasos de jicaro (wi sa) y los cumbos del guacal con la diferencia que se corta arriba, en vez de en mitad. Doña Juana hizo los guacales (wi) y los vasos de jicaros y moros (wi sa) en las fotos y en el Museo de San Pedro. También hay otros vasos de jícaros guindados de portajícaros cerca de la casa de bahareque en el Museo de San Pedro.

 

 

Para hacer una cuchara de jicaro, se corta de arriba hacia abajo, para que quedan largas las dos mitades.  La cuchara de la foto, la hizo Doña Juana.

 

Sinido, Tecomate

 

Para prepararlo para el uso, se abre por arriba.  Se saca lo que tiene adentro, con un palito.  Se deja 4 o 7 días para que se bata.  Luego se lleva al río a lavarlo.

 

Wi kre-El barco

 

Se corta, y se saca la parte adentro.  Se deja en crudo.  Se lo dejaba unos 8 días.  Se echaba ceniza de roble para que se limpia.  Le pusieron sobre una fuegarata para secar lo que tenía adentro.  

 

 

 


 

Foto maracas o kamacha y cusucu, y conejo de jicaro y ollas de barro

 

Sonajas o Maracas Kamachah´

 

Se hace de jícaras.  Este les da una forma mas alongada que las maracas garífunas que se hacen con el wi  que es grande y redonda. Se prepara el guacal, cortándo un jícaro sazón en julio, por las puntas. Se cocina con agua. Se quita la concha  con un cuchillo y se quita la tripa del guacal, pujando con un palito. Se dejar secar 3, 4, o 5  días.  Hay que secarlo bien. Se puede decorarla cuando esté seca, antes de ponerle el palo.  Las maracas tradicionales de los Pech no eran decoaradas.  El hijo de Doña Juana hace esta decoración con la punta de un cuchillo para vender a turistas.  

 

Se buscan las semillitas.  Los Pech utilizan las semillas de platanillo (cha ish ka) para meter dentro de sus maracas.  Hay cerca de Trujillo y Doña Juana también tiene sembrado.  No son las mismas semillas que utilizan los Garífunas.  La semillas de platanillo son negras, y las semillas que utilizan los Garifunas son rojos con una puntita negra.

 

Se busca un palo para hacer la “taja”, la patita de la maraquita.   Se raspa el palito con un machete para que quede en el hoyo.  Se meten las semillas que estén bien sequitas.  Se deja reposar la maraca y le pone Resistol. Se deja un día y ya se puede tocar las maracas.

 

Tradicionalmente  para amarar la jícara al mango se utilizaba una  cuerda que se hace de pita o de majoa, que era amarrada alrededor de la jicara casi como una red. Todavía se hacen en El Carbón así. No hay pita (ku en Pech) cerca de Trujillo, entonces la familia de Doña Juana las hacen sin esta cuerda. José Martínez, hijo de Doña Juana, hizo las maracas Pech de la foto y en el Museo de San Pedro. 

 

Bobó o Arco Musical pequeño

 

Se hacía de un arco pequeño, una cuerda y un guacal.  Se toca en la boca.  Es de la familia de instrumentos musicales que el lungu de los Miskitos, que también es pequeño y se toca en la boca pero no tiene guacal, y la caramba de los Ladinos que es grande, se toca por el hombre, pero si tiene un guacal de resonancia abajo.  No se sabe si estos arcos musicales son de origen indígena o fueron adoptados de arcos musicales africanos cuando estos fueron traídos a Honduras en la época colonial. La descripción de este instrumento es del Profesor Exequiel Martínez de Pueblo Nuevo Subirana.  Ya no hace este instrumento y ya no se toca.   Este acompañaba a las maracas, la flauta, y el tempukah, dice Don Hernán.  Su papa Don Amado tocaba este instrumento y sabía hacerlo.

 

 


 

Animalitos de Jícaros y guacales

 

Una artesanía moderna que hace José Martínez, el hijo menor de Doña Juana, son los animales de jícaros y guacales como la tortuguita, el conejito, arcilla de chancho, etc.  Doña Juana vende estas artesanías en su tienda y en la playa de Trujillo, y son bastantes populares.

 

 

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